viernes, 7 de septiembre de 2012

"UN ESTADO MODERNO"


Salvador Sostres es un periodista catalán que en los últimos ocho años ha protagonizado más que un escándalo por sus declaraciones controvertidas y provocativas. Por cierto, personalmente comparto casi nada de lo que ha escrito y dicho hasta la fecha de hoy.

Sin embargo, me llamó la atención un artículo suyo del 13 de julio 2012 en "El Mundo" que me llegó de rebote con el título: "Un estado moderno." Muy al estilo suyo está lleno de afirmaciones provocativas. La diferencia es que esta vez ha dado en el clavo. 

La reacción de algunos en "Facebook" era contundente. Se llegó incluso en pedir la cabeza del periodista, amén de todo tipo de insultos. En fin: una muestra de rigor intelectual por parte de algunos que usan las mismas armas que critican en otros. Lo que es típico para una cultura que no está acostumbrado a debates sin insultos es que ninguno de los comentaristas en Facebook hace un esfuerzo en combatirlo con argumentos. Ninguno. Pero claro: lo que hoy día es fácil es el insulto y la difamación a través de Facebook. A final solo son cinco palabras y un clic en una tecla.

Pero vayamos por partes. Voy a citar enteramente su artículo, con algunos comentarios míos. Ayer defendí algunos de sus afirmaciones públicamente en Facebook y a algunos de mis amigos no les gustaba. Están en su derecho. También hoy voy a perder algunos amigos. Pero así es la vida. La verdad nunca se proclamó de forma gratuita. Invito a todo el mundo a comentar. Soy defensor a ultranza de la libre expresión. Pero no voy a admitir insultos. Y recomiendo una cosa: si Sostres y yo nos equivocamos en los hechos y dichos, por favor que se demuestre a base a argumentos. 

Como esto es un blog que se dedica sobre todo a escribir sobre temas de economía y finanzas, el tema se presta. Es el artículo más largo que he publicado en mi blog. Lo siento. Lo sé: casi nadie lo leerá entero. Requiere esfuerzo y tiempo y las prioridades nuestras están en otro lugar. Lo entiendo. Es la ley de Pareto.

Sostres escribe:

"Rajoy continúa sin hacer lo que tiene que hacer, que es crear las bases de un Estado moderno y verdaderamente útil a sus ciudadanos, y no este insalvable lastre. Sobra el 40% de los funcionarios, pero no sólo por la crisis, sino porque un Estado no puede ser esta demencial maquinaria de burócratas."

A ningún político actual que yo conozca (a excepción de Ron Paul) le gusta sentar las bases de nada que dure y menos que sirve al pueblo. Solo piensan hasta las próximas elecciones en el mejor de los casos. Muchos ni piensan en el año que viene. La gran mayoría no piensa nada. Ni tampoco tienen convicciones. Nuestra casta política ha olvidado completamente que deberían servir al pueblo. Pero la misma palabra "servir" ha caído completamente en desuso en todos los niveles. 

Con sus primeras dos frases, Sostres se ha quedado corto. Yo diría que es el 80% de los funcionarios que sobra. En cuanto a políticos aumentaría la cifra más todavía. Para comprobar basta con acercarse a cualquier oficina estatal, o semi-estatal. En una mañana se colecciona más ejemplos de esta verdad que uno necesita para subrayar lo que acaba de escribir.

No dudo que haya funcionarios que hacen un excelente trabajo. Tengo algunos entre mis amigos. Y son ellos los primeros que me darán la razón en lo que acaba de escribir. Son ellos que me pueden facilitar más ejemplos que este blog aguante.

El 22% de los empleados españoles son funcionarios. Es decir: Cada 5 españoles necesitan a una persona que les "administre."Un gran ejemplo de efectividad y recursos bien empleados.

 "Ni los maestros ni los médicos tienen que ser funcionarios, ni que la Sanidad y la Educación sean servicios universales significa que la red que los provee tenga que ser pública. Sobran 15 autonomías, con sus 15 parlamentos y sus 15.000 cargos duplicados."

¿Por qué un servicio - para que funcione -tiene que ser público? Hasta el día de hoy nadie me ha respondido esta pregunta de forma coherente. Cualquier servicio, cualquier trabajo hecho cuesta dinero.  Pero ¿no lo pagamos ya con nuestros impuestos? La respuesta es: teoricamente sí, de facto no. Lo pagamos con dinero prestado, con el endeudamiento del estado que ahora nos asfixia. Nos permitimos un estado de bienestar financiado a crédito. ¡Qué lo paguen nuestros hijos y nietos! Y ellos - nos guste o no - no disfrutarán de todos estos beneficias que ahora disfrutamos a su coste.

Qué Sostres habla de 15 autonomías y no de 17 me hace pensar que el artículo no carece de cierto toque satírico ... De todos modos, con tanto enfado, pocos lo habrán notado.

"La paga extra de los funcionarios, que según Rajoy se ha suprimido de forma temporal, tiene que suprimirse para siempre y como concepto, porque nadie tiene que recibir nada extra por realizar bien su trabajo; y tiene, en cambio, que poder ser despedido si su rendimiento no es satisfactorio. "

"Nadie tiene que recibir nada extra por realizar bien su trabajo." Es una verdad como un castillo. Pero como vivimos en una sociedad donde la chapuza y el engaño se han convertido en regla y no en excepción, se pone el grito en el cielo. Podríamos incluir el tema de las propinas. Una propina y una paga extra deben ser recompensa para un trabajo extraordinario y no un derecho humano como la libre expresión y la igualdad ante la ley. Sobre todo para la persona con una ética de trabajo no mermada por la mediocridad y el pasotismo, el hacer un excelente trabajo es una cuestión de orgullo propio. 

De la misma manera se entiende que una persona que paga a sus empleados por un trabajo que tienen que hacer debería estar en condiciones a despedirlos sin más si no cumplen con su parte. El ausentismo en el trabajo es uno des los grandes problemas en el mundo laboral. ¿Cuánto tiempo se pierde porque algunos (muchos) llegan tarde y se van antes o usan los recursos de sus empresas para hacer gestiones privadas? No seamos hipócritas porque todo el mundo sabe perfectamente que estas cosas son la regla y no la excepción en el mundo laboral.

"Del mismo modo, la prestación por desempleo no sólo tiene que reducirse a siete meses, sino que tendría que quedar como un mero cojín de emergencia -uno o dos meses para parar el golpe- y que ir al paro no fuera una opción como lo ha sido hasta ahora para muchos caraduras, que trabajaban lo mínimo para poderse pasar luego largas temporadas cobrando del Estado sin hacer nada."

Eso fue la idea. Las prestaciones sociales como la del desempleo fueron diseñadas para paliar situaciones de verdadera emergencia. Y mientras que uno cobra la prestación de desempleo ¿haría daño a alguien exigir que la persona en cuestión preste un servicio social de algunas horas al día? Y si es simplemente para que no pierda la costumbre o para evitar que mientras cobra el subsidio se presta a trabajos "negros". Las prestaciones sociales muy generosas en casi todos los países europeos fueron saqueados por personas que en un principio no fueron previstos para ser destinatarios de estas ayudas. 

"Las subvenciones anulan la voluntad, el esfuerzo y la tensión que nos hacen vivir despiertos y aprovechar cada oportunidad como si fuera la única. Cuando perder el empleo no sea visto por tantos gandules como una ocasión de tomarse un descanso pagado, y todos tengan claro que sin su trabajo no son nada, tal vez lo cuiden con más responsabilidad y menos días personales, y entonces seremos una sociedad mucho más dinámica y competitiva."

Por eso se deberían quitar todo tipo de subvenciones estatales para todo. Menos que el estado se meta con su manía reguladora y manipuladora en nuestras vidas, mejor funcionará la sociedad. El estado asume cada vez más el papel de supernanny que regula, regala, confisca, quita y pone donde le da la gana. Y la gente - como en los tiempos de José en Egipto - se vende al estado, grita por el estado y adora al estado como la fuente de (casi) todos los bienes.

"Hay que eliminar también el concepto de las vacaciones pagadas, y que nadie vuelva a creer nunca más que va a cobrar sin trabajar. Es justo que nos paguen por nuestro trabajo, pero si tenemos la ocurrencia de querer vacaciones, que sea por nuestra cuenta (y, sobre todo, riesgo, tal como están las cosas)."

Una manera muy fácil de gozar de vacaciones es simplemente ahorrar para poder pagarlos. Pero yo no puedo exigir que mi jefe pague un tiempo en el cual yo no trabajo. Dios mandó un día a la semana para descansar. Pero los diez mandamientos no hablan nada de derecho a vacaciones o a la jubilación. Y eso lo escribo sobre todo para mis amigos cristianos: es curioso con que facilidad muchos cristianos siguen a las pautas humanistas y socialistas en lo económico, financiero y social. 

He de decir igualmente que me sorprende escuchar tantas voces preocupadas por la crisis, y tantos discursos sobre la solidaridad, y que ningún trabajador haya tenido el gesto de renunciar a sus vacaciones para arrimar el hombro y emplearse a fondo en el propósito de ayudar a su empresa y de proteger su puesto de trabajo. Cuando en septiembre te encuentres en la calle, no digas que no te lo esperabas y pregúntate si hiciste algo para salvarte. Estoy harto de los que tantos discursos dan sobre la solidaridad sin que nadie vaya nunca a reclamársela."

Efectivamente. Tal vez sería interesante que los cristianos tomemos el primer paso para no caer en el mismo victimismo que el resto de la población. Me sorprende con que facilidad entonamos "La Internacional" sin hacer un esfuerzo de extraer nuestras creencias en la Biblia y poner alternativas. Parece que hemos reducido la Biblia a Juan 3:16 y por lo demás nos subimos al carro de los que desprecian nuestra fe. No me extraña que el mundo se ríe de nosotros por eso.

"Tampoco es suficiente reducir un 20% las subvenciones a partidos políticos y sindicatos. Tanto unos como otros tendrían que vivir de las cuotas de sus militantes y afiliados, y de las contribuciones privadas que recibieran. Si no hay suficientes afiliados para mantener a los sindicatos es porque ya no representan a nadie, ni defienden a nadie más que a sus cuadros de secretarios, agitadores profesionales y liberados. Ésta es la única verdad de unos sindicatos que viven fuera de la realidad y que son contrarios a la prosperidad."

Nada que añadir. La verdad es la verdad. Yo mencionaría en la lista también a la iglesia católica y las televisiones estatales y autonómicas.

No se trata sólo de ahorrar, sino de establecer un nuevo contrato entre el Estado y el ciudadano basado en la libertad y en la iniciativa personal, en nuestras cualidades de hombres y nuestra misión de desarrollarlas. Se trata de aceptar el reto, de recuperar el espíritu explorador y el sentido del honor, de alzarnos y de alargar los dedos hasta tocar la cara de Dios.

De eso se trata. Pocas veces en nuestro tiempo se escucha el clamor por la libertad de forma tan clara. El problema es que los mejores esclavos son aquellos que no se dan cuenta que lo son y a quien sirven. Nos hemos convertido en esclavos de un dios estado todopoderoso, creador y garante de nuestro bienestar. Un estado que no da nada gratis, sino con cada plato de lenteja que recibimos nos convertimos en personas menos libres para servir al Dios verdadero. Un dios estado que financia el aborto con nuestros impuestos y salarios - también con aquellos de los cristianos. Un dios estado al que alegremente sacrificamos a nuestros hijos para que les eduque a través de profesores ateos y agnósticos para ser ciudadanos ciegos y obedientes, siempre que sea gratis. Un dios estado que está en vías de expropiarnos completamente para luego redistribuir los bienes a su antojo.

Yo y mi casa hemos decidido no adorar a ese dios.

martes, 7 de agosto de 2012

TANTO MONTI, MONTI TANTO

Raras veces ocurre que escribo dos veces un artículo en mi blog en el mismo día. Hoy es un día así. No sé si es porque es agosto y la gente está de vacaciones y no se entera. Por lo menos no me consta que los defensores de la democracia hayan tomado las calles en el día de hoy.

Ayer apareció una entrevista con otro Mario. Está vez no era Supermario Draghi, sino su paisano Mario Monti, el premier ministro de Italia (con tanto Mario uno se pregunta: ¿quién mueve los hilos de est@s mario-netas?) El contexto:

El Señor Monti fue nombrado por el presidente de la república como sucesor de Berlusconi. No fue votado en las urnas. Fue nombrado a dedo por Giorgio Napolitano, presidente italiano y el parlamento le dio el voto de confianza que no es lo mismo que ser elegido, para que nos entendamos. Es una costumbre que últimamente se impone en Europa. Tampoco van Rompuy o Barroso fueron elegidos por los ciudadanos.

Bien, este economista malo, convertido en primer ministro peor, brilla obviamente por su legitimación democrática por el pueblo italiano. Dada su firme creencia en la democracia, no es de extrañar que Monti dijo en una entrevista con la revista "Der Spiegel" en su edición de ayer lo siguiente:

"Si los gobiernos se dejan condicionar por las decisiones de sus parlamentos sin guardar un margen para actuar, entonces la desintegración de Europa es más probable que su integración más estrecha."

Traducido al castellano, esto quiere decir: "los gobiernos no pueden permitir que sus parlamentos les digan lo que tienen que hacer. Si los parlamentos están en contra de la Unión Europea, los gobiernos no deben obedecerlos y seguir con la construcción de una Europa centralista, burocratista y rechazada por la mayoría de la gente."

Estas cosas no se oyen todos los días con tanta claridad. Por supuesto, el Señor Monti tenía que aplacar hoy las críticas de aquellos (pocos) que creían percibir una nota anti-democrática y anti-parlamentaria en sus declaraciones y que no estaban de vacaciones. Por supuesto - dijo Monti hoy - fue malinterpretado y malentendido.

Cuando un político dice esto uno puede estar seguro que ha dicho lo que realmente piensa. Lo cual ocurre poco.

No, Señor Monti, le hemos entendido muy bien y entendemos que Ud. ha dicho en voz alta lo que los demás gobiernos piensan sin decirlo: los parlamentos europeos estorban y es mejor evitar que pongan obstáculos en el camino hacia la dictadura burocratista europea que se avecina.


CON SUPERMARIO A LA DRAGHIDIA



Sigo con mis pensamientos sobre la situación económica y financiera actual. Y para que una cosa quede muy clara desde el inicio: no simpatizo con ningún gobierno. Con ninguno. Y no me visto con ninguna bandera. Con ninguna.

Aclarado esto, sigamos:

Todo indica que estamos ante una espiral hacia abajo como en el 2008. La mayoría de los economistas quiere que Draghi actúe y meta más dinero (creado de la nada) en los mercados. Esto es lo que todos los discípulos de Keynes quieren. Es lo que el electorado en España e Italia quiere.
El electorado en Alemania, Holanda, Bélgica y Finlandia no lo quiere. En el momento que Merkel ceda se encontrará con una revuelta en su propio gobierno y partido.

Y ¿qué pasa con el Mecanismo Europeo de Estabilidad (ESM)? Pues, el BCE ya ha dicho que hace falta un nuevo tratado europeo para aumentar la autoridad del ESM para que pueda soltar los 500 mil millones de euros necesarios. El ESM tendrá una autoridad absolutamente dictatorial. Los parlamentos en Holanda, Alemania, Finlandia y Bélgica no lo aceptarán. Y hace falta unanimidad de votos de todos los países.

La solución para este problema es llevar acabo esta operación sin el consentimiento de los parlamentos. Es ilegal. Pero parece que a pocos les importa mientras puedan seguir viviendo del cuento. 

El BCE puso un billón de euros para rescatar a bancos al inicio del año. Y sin embargo, la banca española sigue en su trayectoria hacia abajo.

La fuga de capitales de los bancos españoles está en auge. Credit Suisse Bank estima que la banca española pierde 50 mil millones de euros cada mes. Esto supone el 5 % de PIB español – cada mes. ¿Adónde va el dinero?

Es muy sencillo. Lo voy a explicar.

Todavía es posible hacer una simple transferencia a un banco – digamos - en Alemania. Lo más probable es que el banco no te paga nada por tu dinero allí. Al contrario: te cobran, para que lo tengas allí. Los mercados están anticipando lo que con toda probabilidad pasará: España volverá a la peseta que perderá en una sola noche un 25% frente al euro o al marco.

Por la fuga de capitales y por la falta de inversiones privadas, Italia e España necesitarán un mínimo de 1,1 billones de euros solamente para el rescate. Este dinero no aparecerá. Nadie en el mercado privado en su sano juicio lo pondrá. Nadie. Queda solo el BCE.

¿Cuándo tendrá que poner el BCE este dinero sobre la mesa?

Algunos dicen que dentro de un par de semanas. Porque ahora los mandamases están de vacaciones y no quieren complicarse la vida en agosto.  Los más optimistas hablan de finales del año.

En el pasado, el BCE se negaba sistemáticamente a comprar bonos estatales. Esto le daba poder sobre los gobiernos. El BCE de esta manera podía vetar la política de un gobierno. Por eso Berlusconi tenía que dimitir al negarse a recortar gastos. Hace poco, el BCE se negaba a inyectar dinero en Bankia, comprando bonos españoles. Bankia iba directamente a la quiebra. Solo la cumbre a finales de junio significaba la salvación para Bankia. Pero la misma cumbre también autorizó al BCE a regular bancos nacionales.

Es evidente que existe una correlación: el BCE tiene el poder para controlar la política económica nacional de los países con problemas bajo la amenaza de no comprar bonos o no aceptando estos bonos como seguridad a los bancos nacionales para recibir a su vez créditos baratos del BCE. Sin embargo, si el BCE infla de nuevo el euro para rescatar a Italia y España, renuncia a ejercer presión política. O sea: el BCE puede o bien salvar a los gobiernos o controlar a los gobiernos. Pero no puede hacer ambas cosas a la vez.

No es un secreto quien sufrirá más cuando Italia y España entren en suspensión de pagos: son los bancos comerciales del norte de Europa. Sus banqueros creyeron durante mucho tiempo que los bonos de Italia y España eran tan seguros como los de Holanda y Alemania. Y optaron por comprar esos bonos por los intereses más altos que daban. Lo hicieron en el nombre de sus clientes.
Ahora tienen un montón de bonos por valor de centenares de mil millones de euros que el día de mañana pueden perder su valor. Y sus clientes están preocupados. Yo también lo estaría.

A eso añadimos la recesión europea. Los gobiernos se enfrentarán a unos pagos cada vez más altos por prestaciones sociales. Al mismo tiempo, los ingresos bajarán. Los déficits aumentarán en vez de bajar.

Todo esto me lleva a la siguientes conclusiones:

·      1. El poder establecido en Europa – igual que en EE.UU. - tiene fe en una sola cosa: el crédito de los bancos centrales.

·       2. El poder establecido quiere una unión fiscal que solamente se consigue violando el Tratado de Maastricht que creó la Unión Europea.

·       3. Los votantes, sin embargo, tienen ahora una tendencia hacia el nacionalismo y en contra de la UE.

·       4. Solo el BCE puede rescatar a países como España e Italia.

·       5. Este rescate solo se puede conseguir a través de inflar el euro = inflación galopante.

·       6. No habrá unión fiscal a menos a través de un procedimiento ilegal.

·       7. Sea como fuere, la unión fiscal no llegará hasta finales del 2013.

·       8. Pero el sistema bancario de la eurozona necesita ayuda antes del final del 2012. El rescate tiene que venir ahora.

·       9. Hay una fuga de capitales de España e Italia hacia Alemania. Esto no puede pararse de forma legal.

·       10. Si no se para la huída de capital, la banca española e italiana pronto carecerá de activos para sustituir los fondos retirados.

·       11. Todos aquellos que no han sacado su dinero del banco para finales del 2013, se lamentarán.

·       12. De momento la cuestión no es sacar interés, sino conservar el capital.

Draghi y sus consortes hacen lo mismo lo que el paisano de Draghi, Francesco Schettino, hizo como capitán del crucero “Costa Concordia”: no están tomando la situación en serio. 
No toman las decisiones necesarias para salvar por lo menos a todos los pasajeros. 
No saben que hacer. 
Ni les importa porque serán los primeros que se irán del barco. 
Igual que Schettino del Costa Concordia.
   






lunes, 6 de agosto de 2012

EL PLAN DE SUPERMARIO DRAGHI


Otra de economía. Lo siento. Preferiría escribir sobre el sol y la playa. Pero ciertas inquietudes mios no me lo permiten. 

Realmente con el último artículo me quedaron todavía cosas en el tintero. Si no te interesa el tema, mejor leer esto.

Para los demás: sigamos. 

La única opción que le quedará al BCE es inflar el euro. Pero hay cuatro miembros de la zona norte del euro que están en contra: Alemania, Holanda, Finlandia y Bélgica.

Esto podría llevar a una división del BCE. Algunos tienen los votos, pero otros tienen el dinero. Los que tienen el dinero podrían irse cuando les dé la gana. Pero hasta el momento solo se han opuesto a la política de Draghi emitiendo algunos gruñidos. No es lo mismo gruñir que dar un puñetazo en la mesa.

Se está cumpliendo ahora exactamente lo que los críticos del euro decían HACE 15 AÑOS. Los que tienen mayoría de votos votarán a favor de inflar el euro. Draghi está de su lado.

La gran mayoría de los comentaristas en la prensa económica está a favor de la inflación monetaria. El BCE para ellos nunca infla el euro lo suficiente. Todo el mundo cree que bajar los intereses un 0,25% en el mercado interbancario como lo ha hecho el BCE hace unos días no resolverá nada. Y en esto tienen toda la razón. 

Los bancos no prestan dinero. Sus reservas de amortiguan la inflación de la base monetaria. De momento. La mayoría de los comentaristas y “expertos” cree que hay que llevar acabo una acción decisiva: inundar los mercados con dinero. Dinero creado de la nada. Dinero que no existe.

Casi todo el mundo ve la situación actual como una batalla entre Merkel y Draghi. Merkel dice: “Hasta aquí y ni un metro más.” 

Draghi dice: “Es tiempo de callarte, Ángela”. Draghi es de los que piensan que hay que inundar los mercados con euros como si no hubiera mañana. Y para el euro no lo hay. 

La mayoría de los expertos financieros – y mucha gente con ellos - creen seriamente (me temo) que comprando bonos españoles e italianos, el peligro de la quiebra de ambos países se resuelve. Pero, ¿realmente es así? ¿Cómo se conseguirá todo el dinero necesario?

Respuesta: inflando el euro. Para hacerlo, el BCE tiene que violar el artículo 127 del tratado de Lisboa. Es como en el duelo de “High Noon”. Draghi o Merkel.

Pero existe otra posibilidad: la Señora Merkel podría decir simplemente: “No hay duelo, Mario. Me voy”. Saliendo de la zona euro, tiene el respaldo del 75% del electorado alemán. Y en Alemania hay elecciones en el 2013. 

Pero esto no es el único problema. Aparte del problema de la deuda española e italiana, China, India y Brasil se encuentran con problemas causados por un fallido ciclo de créditos. Y si esto fuera poco, EE.UU. se encuentra al borde de una nueva recesión.

Vaya.

Mañana sigo con el tema. Sé que aburro a mucha gente. Pero este tema dejará de aburrirlos cuando se den cuenta que el Estado está a punto de robarles los ahorros de toda una vida. Pero entonces será tarde. De momento, la gran mayoría decide hacer lo que hace un conejo al encontrarse delante de una serpiente gigante: nada. No moverse. Quedarse, donde están. Y con esto ya han tomado una decisión.

jueves, 2 de agosto de 2012

SUPERMARIO DRAGHI


La tragedia griega ha sido simplemente el calentamiento para el espectáculo principal: la suspensión de pagos de varios países y de su salida del euro. El primero será Grecia. Lo doy por descontado. Otros seguirán.

La salida del euro dejará a los acreedores de sus bonos con pagarés en euros cuyo interés se pagará en dracmas, liras, escudos y pesetas. Estos acreedores son principalmente los bancos alemanes, franceses y los fondos de pensiones de medio mundo. Sufrirán pérdidas catastróficas.

Mario Draghi, el presidente del BCE dijo el pasado 26 de julio: “Haremos lo que haga falta para salvar al euro. Y créanme: será suficiente.” 

El Señor Draghi lo dijo sin haberlo coordinado con otros representantes del BCE. Ellos no sabían nada de un cambio de política. Draghi hizo la afirmación en un encuentro informal con el príncipe Carlos de Inglaterra, el Primer Ministro Cameron y otros peces gordos justamente la noche antes de la apertura de los JJ.OO. Fue una afirmación espontánea y todo el mundo tomó nota. Parecía que el Mesías había hablado para calmar las olas.

Y  he aquí: los inversores en todo el mundo gritaron “aleluya” y lo creyeron. Y las bolsas subieron y la tasa de interés de bonos a 10 años para España cayó del 7,6% al 6,7% en un día. Y la bolsa en Madrid subió un 5%. Y todos quedaron maravillados de las cosas que habían visto.

Era la hora de super Mario, el nuevo mesías. Lo que suele pasar con los nuevos mesías es que duran poco. Lo de Supermario duró una semana.

Hasta aquí las promesas. El señor Draghi tiene que hablar con hechos. Es decir: tiene que proveer dinero suficiente para que el gobierno español pueda cubrir el déficit monumental que aumenta todos los días. Hoy no había milagro. La bolsá cayó lo que había subido hace una semana. La tempestad está de vuelta. No fue una sorpresa para mi. Ni tampoco para los lectores de este blog. Fue una decepción solo para aquellos que adoran aire caliente y palabras vacías. O sea: para los que invierten en la bolsa y bonos del estado.

El viernes pasado corría el plan de comprar bonos emitidos por Grecia, Italia y España en el mercado secundario (que realmente es lo como suena: un mercado de segunda mano). 

¿Por qué en el mercado secundario? Pues muy fácil: para evitar la prohibición que tiene la BCE de comprarlo directamente a los gobiernos. Pero el resultado es el mismo.

Y ahora la cruda verdad: el Señor Draghi no tiene ningún plan. No sabe que hacer. Y cada vez que habla sin hacer nada, subirá el pan (o sea: bajará la bolsa).

Para ser creíble, Supermario tiene que producir un milagro. Por ejemplo andar sobre las aguas. Y lo va a intentar. Se hundirá. Y el euro y el BCE con él.



viernes, 27 de julio de 2012

UN NUEVO MESÍAS LLAMADO MARIO DRAGHI

El periódico "El País" salió esta mañana con el siguiente titular:

“El vendaval financiero sobre España amaina con un solo gesto del BCE”

En primer lugar me sorprende porque no creía que en las redacciones de nuestros periódicos quedaba tanto conocimiento bíblico - aunque mal usado. Delante de nuestros ojos vemos al Mesías Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo, enfrentándose a la terrible tempestad que amenazaba ayer hundir a media Europa. Un hombre contra los elementos - calmando milagrosamente a los mercados. Con una sola palabra hace que la bolsa suba un 5 %.

Me hace gracia y confirma lo que llevo sospechando desde hace tiempo: nuestros analistas económicos y financieros se han convertido a una religión. Es la religión del dios Mamón. Su lema es: "Creo en el BCE todopoderoso y Draghi es su profeta. Una frase de Draghi - y el vendaval amaina. Aleluya.

¿Por qué amaina el vendaval? Por la misma razón porque no sientes el viento cuando entierras la cabeza en la arena. Porque los inversores se han convertido en creyentes desviados de una secta que gobierna el mundo financiero. Creen en lo que no existe. Llaman dinero a algo que no es. Llaman expertos a gente que ha perdido el norte hace tiempo. Y esta creencia en lo que no existe, de momento hace que la bolsa sube. Por lo menos hasta el lunes.

La cruda realidad es que hoy estamos un poco peor que ayer, pero mejor de lo que estaremos el lunes. Los números no engañan. Draghi sí. Pero me parece que a la gente y a los inversores les encanta ser engañados. La masa siempre sigue a los vendedores de sueños.

Mi recomendación: usa tu dinero ahora para hacer algo útil con ello, mientras que todavía puedas. Porque pronto será tarde. Y entonces no hay Draghi que pare el vendaval.






miércoles, 25 de julio de 2012

EL DESASTRE QUE SE VEÍA VENIR (SI UNO QUERÍA)

El día 17 de febrero del 2009 (hace 3 años y medio) escribí lo siguiente en este blog (véase hemeroteca)


"Desde el jueves pasado, el valor del euro ha bajado considerablemente frente al dolar (3 céntimos). El oro se acerca hoy a los 1000 dólares. 
Lo que estamos presenciando es una catástrofe económica de primera magnitud. La continuidad del euro está en peligro. Pero esto no es lo peor. Países como Grecia, Italia, España, Portugal están al borde de la insolvencia. Nuestros gobiernos lo saben. Pero no dicen nada. Si este rumor se extiende y la gente pierde la confianza en los bancos y en la capacidad salvadora del Estado, el crash de 1929 será como un resfriado en comparación con la gripe aviar."


¡Tres años y medio! Si yo lo podía ver en aquel entones, lo podía cualquiera con dos dedos de frente a menos que su ideología económica se lo impidió. Sin embargo, lo evidente fue negado hasta que ya no se podía.

El 10 de diciembre del 2008 escribí:

"Todos los indicios indican que lo peor está lejos de haber pasado ya. Este es mi consejo: si todavía tienes dinero en la bolsa, sácalo ahora. Ya has perdido mucho, pero todavía puedes perder más. Y si todavía te crees el cuento de que a la larga la bolsa subirá un 7%, no tienes remedio. La bolsa tardará mucho tiempo en llegar a los níveles de "peak" de hace más de un año, quitando la inflación que nos espera claro."

Cuando escribí lo de arriba, el Ibex andaba por 9,500 puntos. Todo el mundo dijo: ahora es el momento de comprar acciones. Hoy estamos a 3,500 puntos más bajo.

A día de hoy el precio de la onza de oro está alrededor de 1,320 euros. Hemos casi llegado a un máximo histórico, faltan solo 1,8 % para alcanzar el máximo histórico del 9 de septiembre del 2011. Por principio, en mi blog trato con hechos, no con sueños. Y el hecho es que a pesar de todo lo que dijeron los "expertos"(que es aquella gente que después saben explicar perfectamente porque lo que dijeron antes no llegó a pasar) no ha estallado ninguna burbuja del oro.

Los hechos:

Aquí vemos el AUMENTO del valor del oro frente a algunas divisas mundiales en los últimos 5 años:

Libra Reino Unido: + 207 %
Rublo Rusia: + 200 %
Euro: + 165 %
Corona Suecia: 142 %
Dolar EE.UU: 131 %
Franco Suiza: 91 %
Yen Japón: 50 %

No existe NI UNA SOLA divisa en el mundo, que haya ganado frente al oro en los últimos 5 años.

¿Qué quiere decir esto?

Quiere decir que las monedas del mundo son papel - basicamente. Nada más. Y los días del papel están contados. No hay quien es más ciego que aquel que no quiere ver.