Se ha producido un error en este gadget.

sábado, 22 de junio de 2013

LEHMAN BROTHERS II A LA VISTA


A veces hay noticias de primera magnitud que son ignorados completamente en nuestros medios de comunicación. Cuando estalló la crisis financiera con la quiebra de Lehman Brothers hace cinco años, nadie lo veía venir (salvo los economistas - minoritarios - que forman la Escuela Austriaca de Economía y los que siguen a sus principios). Nadie podía preverlo, se dijo.
Ahora se está cocinando la misma cosa á la china. 
Veamos los hechos:
El sector inmobiliario en China sufre una epidemia de quiebras. Las ventas de casas están en caída libre. Sin embargo, el gobierno central chino sigue con su política restrictiva de conceder créditos. Pocos, muy pocos economistas llevan avisando desde hace tiempo que la burbuja inmobiliaria china está a punto de estallar. Que esto supone una amenaza para la economía y el sistema financiero mundial no necesita más explicación. La burbuja inmobiliaria china se alimentó durante años con inversiones públicas gigantescas y dinero barato. La subida del precio de la vivienda en china atrajo cada vez más inversores. El milagro económico chino en este sector se financió a base de créditos. Esto suena, ¿verdad?
Casi a nadie parece preocupar que la oferta de inmuebles ya supera con creces la demanda. El resultado: en China existen auténticas ciudades fantasma. Se dice que alguien algún día vivirá en esas viviendas.
Y ahora hay claros indicios que esta baraja de naipes está a punto de desplomar. CBN (China Business News) informa que el sector inmobiliario chino se ve envuelto en una serie de quiebras. Oficinas vendedores de pisos en todo el país están cerrando. En esto año llegamos a 3.000 oficinas. La misma fuente revela que la venta de viviendas ha caído un 20%, la cifra más baja desde 2009. Desde enero ha caído el precio de la vivienda un 6,7 %.
La razón: el gobierno ha limitado la concesión de créditos hipotecarios por miedo a que se forme una burbuja. Pues bien, la burbuja ya se ha formado. Y con esta medida cabe solamente una conclusión: puede pasar lo que pasó en EE.UU. hace 6 años cuando los precios de la vivienda cayeron en picado y arrastraron al sector inmobiliario y los bancos relacionados con él. Si esto ocurre, tendremos unas consecuencias imprevisibles para la economía mundial.
Si alguien cree en serio que estamos a punto de salir del hoyo seguramente cree también en Santa Claus.

viernes, 21 de junio de 2013

BERNANKE, EL CAMELLO

No había artículos míos en este blog últimamente. Estoy ocupado con el manuscrito de mi libro sobre la "crisis". Espero terminarlo para finales de agosto. Mientras tanto, el blog tendrá menos artículos.

Ayer cayeron acciones, bonos, el oro, el petróleo, casi todo y en todo el mundo. ¿Por qué? Porque Bernanke, el presidente de Banco Federal de EE.UU., hizo una alusión que tal vez, la economía de EE.UU. se está recuperando y que cabría la posibilidad que la Fed cortara antes de lo previsto sus operaciones de inundar los mercados con un billón de dólares anuales.

Bernanke es el equivalente de un capo de un cartel internacional de drogas. El es el Super Camello. Es el hombre que provee la dosis diaria. En todo el mundo, los adictos dependen se su provisión de "coca" digital.

Y cuando el capo deja entrever que la provisión de la droga favorita - dinero digital - se puede ver reducido, los adictos entran en modo de pánico.

Por las calles del mundo anda el fantasma del "mono". Ayer todo el mundo quería el billete de salida. La gente se refugia al dinero en efectivo cuando temen que  los mercados pierden su dosis de dinero digital que se basa sobre los pagarés de los gobiernos.

Bernanke está ahora en un aprieto. Con solo susurrar la palabra "recuperación", causa un pánico mundial en los mercados. Los dinero-digital-adictos de todo el mundo quieren escuchar otra cosa como "todo seguirá igual". "Recuperación" significa que el camello reduce la dosis de alucinaciones diarias. Pero a los mercados les encanta alucinar en colores. Los bancos centrales son proveedores de alucinaciones. Su trabajo es crear dinero de la nada y los inversores se comportan como si esto fuera dinero. Pero tiene tanto de dinero que la cocaína tiene de dieta mediterránea. Las drogas sirven para que la gente que las toma vive en un mundo que no existe. La inflación monetaria tiene el mismo efecto: hace que la gente cree ver cosas que no existen.

Y actúan como cualquier adicto a las drogas: cuando el camello dice que posiblemente caerá menos nieve, empiezan a comprarla a cualquier precio. Empiezan a almacenar su droga preferida, vendiendo valores. Vendieron acciones, oro, bonos y petróleo, aceite, tomates y jamón ibérico. En todo el mundo. Harán cualquier cosa para seguir alucinando.

Pero algún día pasarán el mono. Y ese día está cada vez más cerca.

A mí no me gustan las drogas. Prefiero la dieta mediterránea.