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martes, 26 de marzo de 2013

LA SIGUIENTE VÍCTIMA ...

Hace cinco días escribí:

"El gobierno de Chipre no va a tener más remedio - pase lo que pase - que imponer restricciones para que el dinero no salga del país. Será complicado. Porque incluso si no pueden transferirlo al extranjero pueden sacarlo, a menos que el gobierno ponga un tope. Sería el final de la libre transferencia de dinero en la zona euro."

Y así fue. El gobierno puso un tope. No fue difícil predecirlo. Era evidente.

Ahora existe un país en la zona euro donde el libro intercambio de dinero ya es una cosa del pasado porque no habrá más transferencias al extranjero. Y no será el último. 

Según una encuesta que hace hoy el diario "El mundo" el 80% de los lectores creen que sus ahorros ya no están seguros. No se equivocarán.

Pero según la ley de Pareto, de estos 80%, solo un 20% tomará alguna medida para proteger sus ahorros. El resto no va a hacer nada. En Chipre ocurrió lo mismo. Son los que ahora hacen cola ante los cajeros.

Los bancos chipriotas acogieron el dinero de los multi millonarios rusos y lo invirtieron en bonos griegos, a intereses altos. Y los bonos griegos ...

El dinero no está en el banco. Nunca estuvo allí. Es dinero que no existe. ¿Por qué no? 

Porque la banca funciona a base de un sistema que se llama "banca de reserva fraccional". Poca gente ha oído de ello. Voy a explicar de forma sencilla de que se trata:

El sistema es la forma como se multiplica de forma ilimitada el dinero en circulación y funciona así: el cliente A toma 100 Euros y lo deposita en su cuenta corriente. Ahora el BCE (o la Fed) en EE.UU. requiere que cada banco tenga un porcentaje de reservas depositado en el banco central de turno. Como depósito de seguridad. Para facilitar el cálculo vamos a decir que es un 10% como en EE.UU.

Es decir: el banco coge los 100 euros y le da un recibo al cliente A. Luego transfiere 10 euros al Banco Central. Y ¿los 90 euros quedan en el banco? ¡Qué va! Acto seguido el banco presta los restantes 90 euros al cliente B que pide un crédito.

El cliente B que pide los 90 Euros como crédito, los deposita a su vez en su cuenta, en otro banco. Su banco transfiere 9 Euros al Banco Central y presta los 81 Euros. Y así sigue la cosa. Si sigues los cálculos te das cuenta, que los 100 euros depositados han creado 800 Euros en dinero prestado adicionalmente a los 100 depositados originalmente. Dinero que no existe.

Si alguien piensa que me lo estoy inventado, puede verlo, por ejemplo, en la Wikipedia: “Multiplicador monetario” o preguntar a alguien que no miente y que trabaja en un banco siempre que haya entendido como trabaja su banco. Y por cierto: el BCE solo requiere desde enero del 2012 el 1% del dinero depositado como depósito de seguridad en el banco central. Peor todavía.

En Chipre ya se sabe lo que es el resultado de esto. En Argentina ya se sabía hace unos años. Y en otros países la gente lo sabrá pronto.

Por cierto: uno de los países que están en una situación similar a Chipre es Luxemburgo. Tiene una banca inflada a base de dinero importado. Por esto, a su ministro de asuntos exteriores no le gusta lo que pasó en Chipre. Yo le entiendo. Si tuviera dinero en Luxemburgo, lo retiraría ya.

En resumidas cuentas: en el duelo anunciado entre Chipre y el EuroGroup, el más debil mordió el polvo. Su arma no estaba cargado. Pero al pistolero que ganó el duelo, le saldrá el tiro por la culata.






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